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Fácil de preparar y más fácil todavía de comer, porque sale un plato redondo, muy sabroso y saludable. Puede ser un plato entrante estupendo todo el año. Combina muy bien con un buen pan y un vino tinto joven afrutado.

 

Ingredientes (4 personas)

  • 4 lonchas de jamón ibérico
  • 80 gramos de caldo de pollo o carne
  • 50 gramos de queso curado (de oveja, mezcla… al gusto)
  • 12 nueces
  • 4 endiias gruesas
  • aceite de oliva virgen extra
  • sal (opcional porque el jamón ya contiene).

Elaboración

Limpiar bien las endibias eliminando las hojas externas sobrantes y cortando la base. Después de lavadas secarlas bien.

Paralelamente preparar el caldo e ir cortando el queso en lascas.

Pelar y trocear  las nueces.

Prepara las lonchas de jamón ibérico dejándolas a temperatura ambiente un rato antes de emplatar.

Calentar con un poco de aceite de oliva virgen extra en una sartén y marca las endibias dándoles la vuelta para que se hagan por ambos lados.

Una vez doradas las endibias agregarles el caldo y llevarlo todo a ebullición. Cuando rompa a hervir bajar el fuego para continuar la cocción unos diez minutos, dando la vuelta a las endibias de vez en cuando.

Cuando el caldo ya se haya consumido y las endibias estén tiernas por fuera y un poco crujiente en su interior, agregar las nueces y que se vayan impregnando del braseado.

Colocar una loncha de jamón sobre cada una de las endibias todavía en la sartén para que así el calor adhiera el jamón a la endibia.

Emplatar y rociar por encima el jugo sobrante de la sartén con las nueces. Agregar las lascas de queso.