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El costellar de cerdo asado es una de las formas más sabrosas de preparar esta carne, y durante todo el año constituye un segundo plato muy bien recibido. Se puede aderezar con diferentes salsas para dar un toque especial, como por ejemplo la miel, creando un contraste agridulce que potencia el buen sabor de la carne. Además, su es de fácil preparación, como todo lo que se cocina al horno, que además es una forma saludable de cocinar los alimentos porque no es necesario añadir grasas adicionales. La carne se cocina es su propio jugo, y en este caso, como el costellar de cerdo aporta sus propia grasa, quedará muy jugoso.

 

INGREDIENTES:

  • Costillar de cerdo (preferentemente ibérico) (2 kg aproximadamente de peso)
  • 250 gramos de la miel que se prefiera
  • 200 gr de nueces
  • 1 vaso de vino blanco

 

PREPARACIÓN:

Limpiamos el costillar, lo sazonamos y lo colocamos en la bandeja del horno previamente precalentado durante 10 minutos a 200 ºC.

Bajaremos la temperatura a unos 180ºC y dejaremos el costillar en el horno durante unos 30 minutos, o hasta que veamos que está bien dorado.

Mientras tanto, y si queremos preparar nosotros una salsa a base de miel y nueces, diluimos la miel en un poco de agua, unos 250 ml, removemos bien, y vertemos la mezcla sobre el costillar. También iremos echando por encima de la carne sus propios jugos mientras se vaya dorando en el horno. A media cocción añadiremos el vaso de vino blanco regando todo el costillar.

Cinco minutos antes de apagar el fuego agregamos las nueces peladas por encima y dejamos que se glasee todo unos 5 minutos más.

Cuando ya esté retiramos la bandeja del horno, colocamos el costillar en una tabla de cortar y nos ayudamos de un cuchillo fino y afilado para cortar las costillas. Iremos emplatando y regaremos las costillas con el jugo. Para adornar colocaremos las nueces alrededor.

Este plato suele tener mucho éxito cuando se tiene invitados.