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Los meses de primavera y verano son ideales para preparar una buena barbacoa cuando llega el fin de semana: ¿quién se resiste a disfrutarla en compañía de la familia o amigos al aire libre? Porque una barbacoa además de la oportunidad de degustar bocados muy apetitosos es todo un evento social.

Aunque no sea necesario saber cocinar para preparar una barbacoa, sí conviene conocer y seguir una normas para que sea todo un éxito.

Porque como todas las cosas buenas, la barbacoa tiene su técnica, y para sacar el máximo partido a las chuletas, costillas, brochetas, pinchos morunos y otras suculencias, hay que seguir algunos trucos.

Lo primero es calcular las cantidades por persona para evitar el caos de que sobre o falte comida. En los entrantes de la barbacoa, compuestos normalmente por chorizos, morcilla, chistorra, panceta y pinchos morunos, se pueden calcular 200 gramos por persona. A continuación podemos asar las carnes magras como chuletas, entrecot, costillas o hamburguesas, calculando unos 250 gramos por persona.

También es conveniente como guarnición asar verduras como calabacín, cebolla, pimientos, berenjena y champiñones, que hechos al fuego de la barbacoa quedan deliciosos. Así el plato quedará más variado y completo nutricionalmente.

 

Preparando la babacoa

Es muy importante asegurarse de la limpieza de la barbacoa antes de hacer el fuego. Para hacerlo se puede poner a calentar durante 5 o 10 minutos para eliminar olores y grasa de la última vez si no se limpió.

Por eso lo más recomendable es limpiar siempre la barbacoa después de cada uso. Se hace echando abundante sal cuando la parrilla todavía está caliente, frotando con papel de periódico.

Para hacer un buen fuego es recomendable encender las brasas al menos una hora antes de empezar a comer. Es conveniente ser generosos con la cantidad de carbón para prevenir quedarse sin él a mitad de la comida. Para que las brasas sean de calidad la llama tiene que desaparecer casi por completo: se trata de que el calor quede repartido uniformemente por toda la superficie. El momento perfecto para empezar a asar la carne es cuando la mayor parte de las llamas se hayan extinguido y el carbón esté rojo. Si mientras cocinamos las llamas se aviven con la grasa desprendida, podemos rebajarlas de nuevo con sal.

 

Los tiempos de cocción para los ingredientes

Para que la carne nos quede jugosa solo hay que darles la vuelta una vez, justo cuando ya están cocinadas por un lado. La sal la pondremos después de cocinada. Y sobre todo, la carne siempre debe asarse estando a temperatura ambiente, no fría del frigorífico.

Mientras asamos los entrantes, que como hemos dicho son las piezas más grasas como los chorizos, morcilla y pinchos, ya que necesitan estar más tiempo en el fuego podemos asar mientras tanto las verduras.

La carne de cerdo y derivados necesitarán unos buenos 10 minutos por cada lado para asarse, pero habrá que tener cuidado para que no se chamusquen los chorizos y la panceta al ser los primeros en asarse estando las brasas más vivas. Para ello lo mejor es colocar la parrilla a unos 10 cm de las brasas, al menos al principio con los entrantes, después ya no será necesario.

Las verduras es preferible asarlas al principio con los entrantes para así  incorporarlas al plato principal. Suelen hacerse en unos 5 o 10 minutos, dependiendo de la verdura, y hay que untarlas con aceite de oliva antes de asarlas para que queden más sabrosas y se hagan con más rapidez.